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Qué hacer para que la fruta dure más en verano

La fruta es el alimento que más apetece en verano. ¿A quién no le gusta llevarse a la playa un tupper con sandía o melón cortados a daditos? 

Sandía cortada: la fruta del verano

Nuestra nevera se llena en esta época de todo tipo de frutas que dan frescor a esas tardes calurosas en las que los platos más livianos y frescos restan protagonismo a las comidas calientes y copiosas. 

Conservar la fruta en buen estado en verano: todo un reto

Sin embargo, tanto en primavera como en verano tenemos que lidiar con el calor. Un agente que juega totalmente en contra de una buena y prolongada conservación de la fruta. 

La fruta del verano es algo parecido al paraíso

Como decíamos al principio, el verano es un paraíso frutal. Su frescor, su variedad de sabores y la amplia gama de opciones que ofrece esta época del año aportan felicidad. 

Melones, sandías, melocotones, cerezas, fresas, nísperos, albaricoques… Todas ellas sumadas a los frutos que están presentes durante todo el año, hacen que este alimento sea el doble de estimado en un tiempo en el que las altas temperaturas nos incitan a consumirlo más.

No obstante, el calor hace que tiremos a la basura muchas piezas que en otras condiciones, no habrían llegado tan pronto a la madurez. 

Por eso, vamos a darte algunos trucos para conseguir conservar la fruta en buen estado más tiempo de lo normal en esta estación del año. 

Trucos para conservar bien la fruta en verano

El primer paso siempre es escoger bien

Antes de ir a la frutería o al supermercado a comprar la fruta que nos apetece, debemos pensar primero si ya tenemos en casa y en el caso de que haya que comprar, cuándo la vamos a consumir. 

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Si su consumo va a ser inmediato, es conveniente que esté madura. Frutas como el melocotón o el albaricoque deben tener su plenitud de color y además oler. 

En el caso de las sandías, tienen que retumbar. Por su parte, los melones deber tener un color verde amarillento y las estrías bien marcadas. 

Si nuestro consumo va tardar más (comprar un lunes fruta para el fin de semana), lo ideal es escoger la fruta que esté más verde

El hecho de que sea verano no implica que a todas las frutas le venga bien estar en la nevera. 

Plato con sandía, la fruta del verano, en una mesa junto a un cuaderno, un bolígrafo y un pintauñas

Guárdalas bien

Tenemos que guardar la fruta donde mejor se conserve. El hecho de que sea verano no implica que a todas las frutas le venga bien estar en la nevera. 

En el caso de los melones y sandías, solo deben estar en el frigorífico cuando se vayan a consumir. El frío detiene la producción de azúcares y un melón que no esté del todo maduro puede estar insípido si madura en la nevera. Lo óptimo es guardarlo en lugares frescos y oscuros. 

Los nísperos, melocotones o albaricoques siguen la misma estela. Es preferible comprarlos verdes que enfriarlos para que duren más. La mejor forma de mantenerlos es en sitio fresco, oscuro y ventilado y solo pasarlos a la nevera en el momento del consumo. 

Frutas como el plátano o el aguacate nunca deben ir en el frigorífico ni en el momento del consumo. El frío provoca una pérdida de las propiedades. 

Lávala antes de consumir

Por último, es necesario lavar la fruta con pie y sin piel. Esta manipulación solo debe hacerse en verano justo antes (unos 30 minutos) del consumo en épocas de calor.

Esperamos que estos consejos te sirvan y no se de el caso de que tengas que tirar mucha fruta en estos días. Cuando pasa eso es una verdadera pena. ¡Intenta evitarlo!